El poder de empezar con calma
En un mundo donde todo parece ir rápido, muchas veces comenzamos nuestros días corriendo: revisamos el teléfono, contestamos mensajes, pensamos en pendientes… y sin darnos cuenta, iniciamos estresados antes de levantarnos de la cama.
Hoy quiero hablarte de la importancia de empezar el día con calma. No se trata de tener una rutina perfecta ni despertar a las 5 de la mañana, sino de crear un pequeño espacio para ti, aunque sea de 3 minutos.
🌿 ¿Por qué es importante?
La manera en que iniciamos el día afecta directamente cómo nos sentimos durante el resto de la jornada. Cuando empezamos con prisas, nuestro cuerpo libera cortisol (la hormona del estrés), y eso puede hacernos sentir cansados, irritables o abrumados.
En cambio, cuando arrancamos con calma, le damos al cuerpo la oportunidad de ajustarse, despertar con suavidad y preparar la mente para todo lo que viene.
☕ 3 hábitos sencillos para empezar mejor cada mañana
✔ 1. Respira profundo antes de tocar el teléfono
Ese primer minuto de conciencia antes de ver notificaciones puede cambiar todo. Inhala, exhala… y date permiso de iniciar a tu ritmo.
✔ 2. Toma agua antes del café
El cuerpo pasa varias horas sin hidratarse. Un vaso de agua ayuda a despertar tus órganos y te da un pequeño empujón natural de energía.
✔ 3. Estírate un poco
No necesitas hacer yoga. Solo mueve tus brazos, cuello y piernas. El objetivo es activar tu cuerpo sin exigencias.
✨ Reflexión del día
No podemos controlar todo lo que pasa en el día, pero sí podemos elegir cómo comenzarlo. A veces, esos pequeños momentos de calma son lo único que necesitamos para sentirnos mejor y vivir con más intención.
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